
Shakira volvió a llamar la atención por unas declaraciones relacionadas con uno de los aspectos más importantes de su vida fuera de los escenarios: la educación y crianza de sus hijos, Milan y Sasha.
La cantante colombiana ha explicado en distintas ocasiones que, pese a la enorme exposición pública que acompaña a su familia, intenta mantener ciertos aspectos de la vida de sus hijos alejados de la presión de las redes sociales y de la atención mediática.
Una crianza marcada por la protección
Desde que Milan y Sasha eran pequeños, Shakira ha mostrado especial interés por su formación. La artista ha procurado que ambos tengan oportunidades para desarrollar sus propios intereses, sin quedar completamente definidos por la fama de sus padres.
Actualmente, los dos atraviesan una etapa diferente de su infancia. Milan tiene 13 años y Sasha 11, y ambos han comenzado a mostrar intereses y talentos propios, especialmente relacionados con la música y el deporte.
Para Shakira, acompañarlos durante este proceso parece ser más importante que intentar convertirlos en una extensión de su propia carrera.
Sin teléfonos ni internet como parte de la estrategia familiar
Uno de los aspectos que más comentarios generó fue la decisión de limitar considerablemente el acceso de sus hijos a teléfonos y contenidos de internet.
La cantante ha explicado que busca que Milan y Sasha puedan encontrar entretenimiento y felicidad en actividades más sencillas, evitando que la exposición constante al mundo digital termine condicionando su manera de crecer.
La decisión resulta especialmente llamativa debido a que ambos pertenecen a una familia que ha vivido durante años bajo la mirada permanente de los medios.
Una educación que va más allá de las calificaciones
La preocupación de Shakira por la educación de sus hijos tampoco es algo reciente.
Cuando Milan era pequeño, ya se conocía el interés de la cantante por ofrecerle una formación amplia. Su educación incluía diferentes idiomas y un enfoque orientado al desarrollo de varias habilidades desde temprana edad.
Con el paso de los años, la prioridad parece haberse mantenido: proporcionarles herramientas para desenvolverse por sí mismos y permitirles descubrir aquello que realmente les interesa.
Milan y Sasha comienzan a construir su propia identidad
Aunque inevitablemente son conocidos como los hijos de Shakira y Gerard Piqué, ambos han comenzado a mostrar personalidades e intereses diferentes.
Milan ha demostrado una fuerte afición por el fútbol y recientemente sorprendió al demostrar cuánto conoce sobre la historia de los Mundiales. Sasha, por su parte, también ha mostrado interés por el deporte y ha desarrollado una conexión especial con la música.
La música ocupa un lugar particularmente importante dentro de la familia. Ambos participaron junto a su madre en “Acróstico”, y posteriormente comenzaron a explorar proyectos musicales propios.
La relación con Piqué y el bienestar de sus hijos
Aunque la relación sentimental entre Shakira y Gerard Piqué terminó en 2022, ambos continúan compartiendo una responsabilidad fundamental: la crianza de sus hijos.
La exposición mediática que rodeó la separación convirtió a Milan y Sasha en protagonistas involuntarios de numerosas noticias. Por esa razón, Shakira ha insistido en la necesidad de protegerlos y permitirles crecer con la mayor normalidad posible.
La prioridad, según la imagen que la cantante ha proyectado públicamente, es que los niños puedan construir su propia identidad sin quedar atrapados permanentemente en la historia de sus padres.
Shakira quiere que sus hijos encuentren su propio camino
Uno de los aspectos más interesantes de la relación de Shakira con sus hijos es que, aunque ambos han mostrado capacidades artísticas, la cantante parece interesada en que tengan libertad para decidir qué quieren hacer en el futuro.
La propia artista ha contado momentos en los que se ha emocionado al descubrir el talento musical de Sasha. También ha compartido experiencias relacionadas con el interés de Milan por el fútbol.
Esto demuestra que la educación que intenta ofrecerles no parece estar centrada únicamente en el rendimiento académico, sino también en descubrir sus habilidades, desarrollar su personalidad y aprender a tomar sus propias decisiones.
Una madre bajo una presión diferente
Criar hijos mientras se mantiene una carrera internacional presenta desafíos particulares.
Cada aparición pública, fotografía o comentario puede convertirse rápidamente en noticia. En ese contexto, proteger la privacidad de dos menores resulta considerablemente más difícil.
Shakira parece haber optado por establecer límites claros, especialmente alrededor del uso de internet y la exposición pública.
Al mismo tiempo, Milan y Sasha continúan participando ocasionalmente en momentos importantes junto a sus padres. Durante el Mundial de 2026, por ejemplo, ambos fueron vistos acompañando a Piqué mientras Shakira participaba en el espectáculo de medio tiempo.
Más allá de ser los hijos de dos celebridades
La historia de Milan y Sasha muestra cómo dos niños que nacieron rodeados de fama comienzan poco a poco a desarrollar intereses propios.
Uno parece acercarse cada vez más al mundo del fútbol, mientras el otro ha mostrado una sensibilidad especial hacia la música. Y aunque ambos han heredado inevitablemente parte de la atención que acompaña a sus padres, Shakira parece decidida a que esa fama no determine completamente quiénes serán.
Más que preparar a sus hijos para convertirse en figuras públicas, Shakira parece estar intentando prepararlos para algo mucho más importante: tener las herramientas necesarias para construir su propia vida, tomar sus propias decisiones y encontrar su propio camino lejos de las expectativas que genera llevar un apellido tan conocido.