Una mujer fue señalada por utilizar una estrategia de engaño para aprovecharse de adultos mayores que acudían a cajeros automáticos para realizar sus operaciones bancarias.
El método consistía en acercarse a las personas bajo una apariencia amable y ofrecerles ayuda cuando se encontraban realizando alguna transacción. Sin embargo, detrás de esa supuesta colaboración existía la intención de obtener acceso a sus tarjetas o a su dinero.
Se aprovechaba de la confianza de las víctimas
Los adultos mayores se encontraban entre los principales objetivos debido a que podían ser más vulnerables ante este tipo de engaños.
La mujer se acercaba mientras las víctimas utilizaban el cajero y comenzaba una conversación con ellas. Con diferentes excusas, buscaba distraerlas y conseguir que siguieran sus indicaciones.
Este tipo de delito se conoce como una modalidad de engaño en cajeros en la que el delincuente aparenta estar ayudando a la persona, cuando en realidad busca obtener información bancaria o facilitar posteriormente el retiro de dinero.
Una modalidad que puede pasar desapercibida
Una de las características de este tipo de estafa es que el delincuente intenta generar confianza desde el primer momento.
En lugar de utilizar una amenaza directa, se presenta como alguien dispuesto a resolver un supuesto problema con el cajero o con la tarjeta. Mientras la víctima presta atención a sus indicaciones, el delincuente puede intentar observar información confidencial o manipular la operación.
En algunos casos similares, los delincuentes llegan a conocer el PIN de la víctima y posteriormente utilizan la tarjeta para realizar retiros o compras sin autorización.
Las personas mayores, entre las principales víctimas
Las autoridades han advertido en distintas ocasiones sobre la necesidad de extremar las precauciones cuando se utilizan cajeros automáticos, especialmente entre las personas mayores.
Los delincuentes suelen buscar momentos en los que la víctima se encuentra sola y pueden aprovechar cualquier distracción para actuar rápidamente.
Por esta razón, se recomienda no aceptar ayuda de desconocidos durante una operación bancaria, incluso cuando la persona parezca tener buenas intenciones.
Cómo evitar este tipo de engaños
Una de las medidas más importantes es mantener la privacidad al momento de introducir la clave bancaria. El PIN nunca debe compartirse con otra persona, aunque esta asegure trabajar para el banco.
También es recomendable revisar el entorno antes de comenzar una operación y desconfiar de cualquier persona que se acerque demasiado o intente intervenir en la transacción.
Si el cajero presenta algún problema, lo más seguro es cancelar la operación y solicitar asistencia directamente al personal de la entidad bancaria.
Además, ante cualquier movimiento bancario que la persona no reconozca, se debe contactar inmediatamente con el banco y bloquear la tarjeta si es necesario.
Un llamado a estar alerta
Este tipo de casos demuestra que los delincuentes pueden recurrir a métodos aparentemente sencillos para ganarse la confianza de sus víctimas.
La prevención y la atención son fundamentales, especialmente cuando se trata de personas mayores. Una oferta de ayuda de un desconocido puede parecer un gesto de buena voluntad, pero cuando ocurre durante una operación bancaria es mejor mantener la distancia y proteger en todo momento la información personal y financiera.